Las Manchas de Dana

Un cuento basado en hechos reales

Un cuento, dedicado a todos y a todas, a niños, adolescentes y adultos que alguna vez se han sentido incómodos con su cuerpo.

Las manchas de Dana nos explica, mediante una historia inspirada en hechos reales, la importancia de aceptarnos en nuestra diversidad y educarnos en el respeto. A través de todo lo que atraviesa tras el rechazo que sufre de pequeña, Dana nos demuestra que nuestras particularidades nos hacen especiales y que la belleza está en los ojos de quienes miran.

Un porcentaje de los beneficios de este cuento irán destinados a diferentes protectoras de animales de España.

Gracias por apoyar mi trabajo y permitir que pueda seguir creando, compartiendo y construyendo junto a ti.

Una historia para emocion arte

Este es un proyecto autogestionado, mi familia me ayudará a realizar los envíos con todo el cariño del mundo. Te agradezco mucho tu paciencia.

Es especialmente para ti si:

Este es un proyecto autogestionado, mi familia me ayudará a realizar los envíos con todo el cariño del mundo. Te agradezco mucho tu paciencia.

Es especialmente para ti si:

Treinta y dos páginas llenas de ternura y emoción

Un día, a través de mis historias de Instagram expliqué la historia de Dana. Los padres de Dana eran campeones de belleza y competían en los certámenes más importantes de España y Europa. Pero Dana, parecía no llegar a los cánones de belleza necesarios y con tan solo tres meses de vida, iba a ser entregada a la perrera porque que sus manchas no eran lo suficientemente bonitas.

Nadie estaba interesado en ella, hasta que un día se topó en mi camino y fuimos compañeras hasta hoy. ¡Ya son casi doce años juntas! Bendita supuesta fuera que nos unió y nos ha permitido vivir tantas aventuras juntas.

En estas historias, también expliqué como muchas veces, tratamos a nuestros cuerpos de la misma forma que trataron a Dana. Desde fuera, resulta obvio o incluso absurdo que alguien pudiera rechazar a Dana por sus manchas. Pero parece ser que el ser humano ha normalizado criticar el aspecto físico y para nada nos resulta ridículo.

Después de compartir las historias, recibí cientos de mensajes donde me compartieron lo mucho que les había ayudado escuchar la historia de Dana. Y lo mucho que sentían que podía ayudar a tantos niños y niñas, adolescentes y adultos que siguen en lucha constante con su aspecto físico.

Una persona maravillosa y profesora me comentó: <<Oye Marta, ¿has pensado en escribir un cuento con esta historia? Podría ayudar a tantas personas…>> En ese momento lo tuve claro, quería hacerlo. Quería poder plasmar en palabras y en imágenes esta historia y que pudiera llegar a otras personas. Y hoy, tras un año de trabajo, se hace realidad.