Disolviendo el ego

pero-acabas-por-descubrir-que-debajo-de-todo-esto-esta-tu-esencia-eso-que-eres-tu-sin-necesidad2 Hoy me toca la tarea de escribir sobre mi experiencia en terapia. Bien, supongo que mi caso es un poco diferente al resto, ya que yo llegué para poner orden a mi vida, pero nada deprimida. Yo era una chica súper estresada, trabajaba siempre al 120% y tenía mucho éxito profesional, mostraba una seguridad inigualable, pero no era consciente de mis miedos ni fantasmas. La terapia me hizo descubrirme de nuevo, capa a capa me di cuenta de todas mis carencias y mecanismos de defensa que utilizaba para protegerme, hasta llegar a un punto que ya no sabía quién era y qué estaba haciendo con mi vida. Darte cuenta de todo esto, destruir cada pilar de tu vida… requiere de un esfuerzo brutal y muchas lágrimas. , sin la competición en la que nos vemos sumergidos en la sociedad actual. Te encuentras con aquello que compone tu “Yo” y no tu “Ego”. Es un cambio de chip muy bestia. Es enfrentarte a tus miedos, carencias, fantasmas… ser honesto contigo mismo sin comportarte de manera autómata. Es redescubrir las emociones, las positivas y las negativas. Escucharlas, darles el sentido que se merecen y entender el mensaje que nos envían. Y cuando todo esto lo aplicas… después de lágrimas y de sentir que ya lo has perdido todo, empiezas a construir, sabiendo lo que quieres, qué actitudes son las que quieres aplicar a diario y qué valores quieres que te acompañen en tu vida. Pero para todo eso, se tiene que ser valiente y confiar en que puedes cambiarlo. L.